Sueños de droide: Cómo Neal Scanlan y el equipo de Star Wars: El Despertar de la Fuerza dio vida a BB-8

StarWars.com habla con los creadores del nuevo droide astromecánico de la galaxia.

¿Cómo se puede crear a un droide de Star Wars que sea diferente a lo que ya conocemos, pero continúe siendo auténtico en una galaxia muy, muy lejana? ¿Cómo se avanza en el espíritu de la innovación de Star Wars, pero sin que sea demasiado? ¿Cómo se apegan a la magia del diseño robótico de Star Wars a la vez que hacen algo creativo? Esas eran las interrogantes que enfrentaron los diseñadores, ingenieros y titiriteros al trabajar en Star Wars: El Despertar de la Fuerza. La respuesta fue una combinación de lo viejo con lo nuevo, un análisis de las expectativas y luego enfrascarse con entusiasmo en lo desconocido. El resultado fue BB-8, el adorable droide con forma esférica.

Así es como lo hicieron:

Diseño de droide 101

Cuando fue el momento de crear un nuevo droide astromecánico para la primera película de la nueva trilogía de Star Wars, el director J.J. Abrams empezó como lo haría cualquiera: con un boceto en una servilleta. Es un inicio adecuado si se toma en consideración la cálida apariencia y sensación de haber sido hecho a mano de Star Wars: El Despertar de la Fuerza. El boceto era básico (dos círculos, uno encima del otro, con un pequeño círculo como ojo), pero ahí estaba el concepto esencial. Además, era lo suficientemente poderoso como para que Christian Alzmann, diseñador conceptual de Lucasfilm, se pusiera a trabajar en ello. “J.J. quería algo que rodara sobre una esfera, por lo que probé muchos diseños distintos para desarrollar esa idea”, dice Alzmann. “Él daba instrucciones sobre los tipos de formas que había que usarse y eso llevó a lograr una personalidad para el droide. Ciertamente, el bosquejo original tenía formas redondas y agradables, por lo que uno podía deducir que no iba a ser un personaje muy serio ni enojón. Al final, BB-8 se desarrolló como resultado de un proceso de ir y venir con J.J. en el que él daba sus comentarios en cada paso del diseño”.

Para los fans que se refirieron a BB-8 inicialmente como el droide “pelota de fútbol” debido a los patrones en su cuerpo, bueno, sin duda tienen buen ojo. “Vi muchas pelotas de fútbol”, dice Alzmann riendo. “Cuando te encuentras en un proyecto como este, empiezas a buscar inspiración en todo lo que sea esférico. Creo que me topé con una pelota de fútbol y pensé, ‘Esto es perfecto’”.

BB-8 in Star Wars: The Force Awakens

Cuando Alzmann consolidó el diseño básico de BB-8, se tomó la decisión de tratar de crearlo como un efecto especial físico. En este punto, el diseñador conceptual Jake Lunt Davies del taller de criaturas desarrolló aún más a BB-8 a través de muchas variaciones de la cabeza y el cuerpo, con la colocación sutil de características que realmente mostraban una personalidad. El diseño final (un cuerpo esférico giratorio con una cabeza en forma de domo casi sostenida en el aire) simplemente se ve muy adecuado a Star Wars: creativo, pero también funcional. Además, como el objetivo era que BB-8 fuera físico, el efecto tendría que funcionar de alguna manera.

En el taller de criaturas

Lograr el diseño final del BB-8 fue solo la mitad del camino dentro del campo de asteroides. El taller de criaturas tenía ahora que terminar el camino. “Cuando empezamos un diseño desde el inicio, podemos cambiar los aspectos del diseño para que el efecto funcione físicamente”, dice el legendario Neal Scanlan (Babe, Prometheus), encargado del taller de criaturas de Star Wars: El Despertar de la Fuerza. En el caso de BB-8, no podíamos hacer ninguna concesión pues el diseño ya estaba como un hemisferio sobre una pelota. Así que teníamos el desafío de llevarlo a la pantalla”. Es un desafió mucho más grande de lo que uno se podría imaginar, y aunque BB-8 es una pieza de utilería, eso no siempre fue definitivo. El equipo de Scanlan tuvo que descubrir si podían hacerlo, además de convencer a Abrams (algo sumamente importante) de que se iba a ver bien. Sin embargo, en esta fase temprana todavía no habían encontrado cómo resolverlo todo.

“Allá, en el gran mundo abierto, todo el concepto del robot-pelota, como se le llamaría, es algo a lo que le han dado vueltas tanto las universidades como personas comunes”, dice Scanlan. “Vimos detalladamente lo que uno consideraría la tecnología existente y decidimos que no estaba lo suficientemente avanzada como para usarla en un droide o un robot que pudiéramos usar en el mundo de las películas. Por lo menos, no todavía… Así que la idea de tener versiones de BB-8, que sabíamos que podría tener aspectos que se podrían eliminar digitalmente, realmente dio cabida a una esfera de posibilidades mucho más grande”. Joshua Lee, diseñador sénior de animatronics en el equipo de Scanlan, se puso a trabajar.

“Hice una pequeña versión en títere”, dice Lee, “porque había mucho que hablar sobre la forma como se movería esta cosa y si necesitaría piezas adicionales, como un cuello que se pudiera extender, para que pudiera tener más movimiento. Tenía la sensación de que no necesitaría nada más, así que en medio día construí un pequeño títere de poliestireno con los movimientos principales para demostrarlo. Todos los movimientos de la cabeza y la pelota rodando, además de los agarradores en la parte de atrás. Recuerdo que tan pronto como lo tomé en mis manos vi que era muy expresivo. Uno podía ver que no se necesitaba ningún otro movimiento sofisticado, en realidad había mucha expresión y carácter en las formas y la manera como la cabeza en cierto modo se arqueaba sobre la esfera. En ese momento, Neal estaba trabajando en una oficina distinta en otra parte del estudio y corrí emocionado a mostrarle esta cosa. Ambos pensamos, esto es, realmente hay algo ahí, y una versión de títere sería una forma de lograrlo en el escenario”.

Sin embargo, antes de empezar a filmar tenían que demostrarle a Abrams que funcionaría para lo que él lo deseaba, que podría actuar con los actores. Conozcamos a Dave Chapman y a Brian Herring, los titiriteros literalmente detrás de BB-8.

“Creo que tuvimos, solo para nosotros, dos semanas, un estudio vacío a prueba de sonido, para poder descifrar cómo se movía este personaje”, dijo Chapman. “Neal Scanlan llegó, nos orientó y dirigió. Hicimos pruebas con cámaras y grabaciones para nosotros, así como encontramos cada parámetro para el movimiento de este personaje”. La personalidad de un droide, y descubrirla, es algo en lo que usualmente no piensa el público. Sin embargo, ese era el trabajo de Chapman y Herring. No solo era descubrir cómo manipular el títere del BB-8 para expresar alegría, tristeza, curiosidad y miedo, sino definir cómo el personaje BB-8 expresaría esas emociones de forma constante.

“BB-8 puede inclinar su cabeza y apartar la mirada, puede tener una reacción de sorpresa, puede mostrar miedo, verse enojado”, dice Herring. “Logramos encontrar todo un nuevo vocabulario de movimiento para él, por así decirlo. Logramos resolver muchas cosas. ¿Qué es lo que él haría si alguien lo apagaba? ¿Qué pasaba con su cabeza si se le apagaba? ¿Podría bajar escalones? ¿Podría subir escalones? Finalmente, todo estaba listo para la audición de BB-8.”

“Tuvimos que enseñarlo y explicarlo [a Abrams] varias veces”, explica Scanlan. “Hay que reconocerle, no vio la versión final del BB-8 hasta cerca de una semana antes de que empezáramos a filmar. Nunca nos presionó, ni nos hizo sentir mal. Recuerdo que el día que se lo mostramos su respuesta inicial realmente me impresionó, porque se volteó con Kathleen Kennedy [Presidenta de Lucasfilm] y le dijo, ‘Qué alivio’. Pude ver que se le quitaba de encima el peso del mundo. Creo que en ese momento fue cuando se tomó la decisión de que podíamos hacerlo físico, que no tendría que ser digital. Creo que hasta ese momento todos pensaban que, a menos que pudiéramos hacer algo que realmente fuera creíble se podría usar y dirigir, la única otra opción era hacerlo digital. Puso en nosotros su fe y su confianza, y parece ser que no lo decepcionamos. Luego, después de que se lo mostramos, se levantó inmediatamente el estado de ánimo de todos los que estábamos allí. Todos empezaron a relacionarse con BB-8 como un pequeño personaje, y no como un efecto especial físico. Empezaron a verlo mucho más como eso y nosotros lo desarrollamos a partir de eso. El uso de BB-8 se construyó a partir de esa primera impresión que le dimos a J.J. y a Kathy”.

J.J. Abrams on the set of Star Wars: The Force Awakens with BB-8
Este modelo funcional serviría como plataforma para crear un pequeño ejército de BB-8, todos con su propia especialidad, diseñados por Lee y Matthew Denton, supervisor de diseño electrónico y desarrollo. Estaba el “gusanito”, que era estático pero que podía girar y dar la vuelta en el lugar y se usaba para acercamientos. Había dos versiones triciclo, que tenían ruedas estabilizadoras que permitía controlarlos con control remoto sin necesitar a un titiritero en la toma. Había una versión que los actores podían levantar y que podía tener reacciones y movimientos específicos con control remoto. Estaba la versión de “bola de boliche”, que literalmente se podía tirar en una toma y nunca se caía (como un juguete Weeble). Finalmente, estaba la versión con varillas, que operaban Chapman y Herring (uno controlaba la cabeza para darle el matiz y la actitud, y el otro controlaba el cuerpo) y a quienes se les podría borrar digitalmente. Esta era la versión que sería clave y que podría actuar en el escenario. Lee y Denton realizaron toda la ingeniería sin ver el guion, aunque les dieron ciertas especificaciones de qué BB-8 tenía que lograr hacer. Todo funcionó bien al final.

“Matt hizo el cerebro, Josh construyó el cuerpo”, dice Herring, “y esperamos que Dave y yo le hayamos dado el corazón y el espíritu”.

Aun así, para los diseñadores de BB-8 todavía quedaba algo por resolver.

Cómo hacer que BB-8 fuera real

Aunque el equipo de Scanlan desechó la idea de un BB-8 totalmente funcional y a control remoto para la filmación, nunca olvidaron esa meta original. A pesar de tener una gran carga de trabajo, tomaron la iniciativa de construir uno que funcionara completamente por sí mismo. Sin varillas, sin titiriteros, sin nada. El sueño.

“Había sido algo que me quemaba por dentro”, dijo Lee. “Empecé a diseñar está loca idea de uno que pudiera deambular por todos lados y que también pudiéramos mostrar a los fans. Por lo tanto, realmente no podíamos hacerlo para la filmación, pero se tenía que hacer”. Lee ya tenía algo de conocimiento de cómo debería funcionar basado en su investigación y desarrollo inicial al principio de la producción. Sería cuestión de decidirse por una técnica y, aún más importante, una que pudiera igualar los movimientos y personalidad del BB-8 como se habían establecido por medio del arte del titiritero.

“Había varias formas de hacer un robot pelota”, dice Lee, “pero nada que incluyera una cabeza articulada o algo que pudiera girar en el mismo lugar, y ese es uno de los movimientos característicos de BB-8. Por lo tanto, empecé a diseñar el prototipo mientras Matt adaptaba el software que ya había para que fuera posible controlar a este nuevo BB-8”.

Entonces… ¿cómo lo logró?

“No estoy seguro de querer decirlo. Porque, ¿qué gracia tendría?”

Después de que Lee y Denton terminaron con el prototipo de la pelota gris que realmente funcionaba, Scanlan la presentó a los altos rangos y con eso lograron financiamiento adicional. Después, Henrik Svensson, diseñador de pintura y acabado del taller de las criaturas, agregó la pintura y los detalles para que este nuevo BB-8 se viera como el de la película. Todo estuvo listo para un debut sorpresa en Star Wars Celebración de Anaheim durante el panel, Star Wars: El Despertar de la Fuerza de Abrams. BB-8 entró rodando al escenario, con el domo girando para todos lados, viendo al público, con ruidos y pitillos de curiosidad y dando vueltas alrededor de R2-D2. Fue la primera confirmación oficial de que BB-8 no era una creación generada por computadora sino un efecto especial físico y los miles de asistentes enloquecieron. Denton operó el droide y solo había hecho un ensayo el día anterior.

BB-8 at Star Wars Celebration Anaheim

“Fue muy estresante porque toda clase de cosas pudieron salir mal al estar en vivo en el escenario”, dijo Denton. Sin embargo, funcionó y pudo escuchar el clamor de la gente. “Creo que es la mejor sensación que he tenido”, dijo. Sin embargo, no solo los que asistieron quedaron impresionados con el BB-8 de movimiento libre.

“Cuando esa cosa salió rodando en Anaheim”, dijo Herring, “Dave y yo nos encontrábamos haciendo un comercial en Sudáfrica y estábamos viendo la transmisión en vivo. Cuando salió, nos quedamos viendo y dijimos, ‘Lo lograron. ¡Realmente lo lograron! ¡Mira esa cosa!’ Quedamos totalmente impresionados”.

“Creo que la versión de la alfombra roja es en este momento, el mayor logro técnico que nadie ha logrado todavía igualar”, dijo Scanlan. “Observamos ávidamente los foros y las discusiones que tenían las personas sobre ‘¿Cómo lograron eso?’ y aún no ha habido nadie que haya descifrado el problema real”. Por lo tanto, aunque no se ha usado en una película (todavía), fue un gran paso para la raza de droides.

Mirando hacia atrás… y hacia el futuro

La experiencia de trabajar en Star Wars: El Despertar de la Fuerza y crear a BB-8 será algo que no olvidarán pronto todos los que estuvieron involucrados. Hubo obstáculos, dudas, la alegría de lograrlo y la alegría de ver que los fans lo aceptaban. “Este ha sido el momento más emocionante de mi vida”, dice Lee. “Realmente este ha sido el trabajo de mi vida. No pudo haber sido un proyecto más interesante, desafiante y divertido”.

“Lo mismo digo yo”, añade Denton. “Creo que probablemente esto es lo mejor en lo que hemos trabajado, tanto en términos de lo que será la película, como en las criaturas y los robots en que trabajamos”.

El mundo podrá ver pronto el resto de ese trabajo. Por ahora, BB-8 ya causó un impacto y representa la maravilla que hace posible Star Wars.

“Espero que pueda permanecer con los personajes realmente magníficos e inolvidables de Star Wars”, dijo Herring. “Saben, pueden ver a BB-8 y a R2-D2 y Chewbacca y pensar que todos vienen del mismo lugar y formaron parte de la misma historia”.

“Lo que creo que es la emoción para mí es que, por el momento, el mundo solo ha visto dos tomas en la película de BB-8 y lo que ocurrió en Anaheim, lo cual está bien”, dijo Chapman. “Pero en la película ocurre mucho más y hay tanto que van a poder ver. Me emociona que puedan ver el recorrido del personaje en la película”.

Hay tanto que esperar. El jefe del taller de las criaturas lo expone mejor.

“No podemos esperar para ver la película”, dijo Scanlan. “Y si tenemos que esperar más tiempo, probablemente vamos a implosionar. Por Dios, ¿qué se necesita para que sea diciembre?”

Dan Brooks es el escritor de contenido principal de Lucasfilm y pasa sus días escribiendo cosas para y acerca de StarWars.com. Le encanta Star Wars, ELO y los Rangers, los Jets y los Yankees de Nueva York. Síguelo en Twitter@dan_brooks donde despotrica acerca de todas estas cosas.

ETIQUETAS: , ,