Los 5 efectos visuales de Star Wars más agotadores

Cuando se crearon los efectos de la trilogía original, no había una forma rápida ni fácil de hacerlo.

La sabiduría creativa dice que si no estás dispuesto a invertir en tu proyecto la cantidad de entusiasmo y trabajo necesario, entonces es mejor no hacerlo y nunca mirar atrás. La trilogía original de Star Wars continúa siendo un testimonio de este adagio a medida que continúa encendiendo la imaginación de los aspirantes a productores de cine y la razón es obvia: el creador George Lucas y todos los que estuvieron involucrados se esforzaron más allá de sus umbrales físicos y mentales para difuminar la línea entre la fantasía y la realidad. En las primeras etapas de Star Wars, era claro que Lucas tenía la intención de que fuera una experiencia sin igual de magia en la pantalla, y para poder lograr esa verosimilitud, hubo un exceso de meticulosa atención a los efectos especiales (ni pensar en que alguien pudiera ver la cuerda y que se destruyera la ilusión). Algunos efectos fueron más arduos que otros, pero pocos se comparan con esto que fue la causa de tanta sangre, sudor, lágrimas y músculos adoloridos.

Anthony Daniels as C-3PO

1. ¡Qué, no C-3PO!

Fue una mirada cautivadora al famoso dibujo de C-3PO del artista conceptual Ralph McQuarrie que atrajo a Anthony Daniels al papel, movido por la vulnerable humanidad del droide yuxtapuesta contra el desolado paisaje extraterrestre, Aunque si hubiera tenido la más leve idea de lo que significaría convertirse en el personaje, es muy probable que hubiera dado las gracias y se hubiera marchado, sin importar si había empatía existencial o no. La filmación de las escenas de Tatooine en Una Nueva Esperanza en Death Valley de California y en Túnez fue una experiencia terrible e implacable para el elenco y el equipo, especialmente para cualquiera que tenía que usar un traje de aluminio, latón o plástico hecho pieza por pieza sobre un traje térmico negro (no exactamente materiales transpirables). Daniels incluso recuerda un suceso en su entrevista para el documental, Imperio de Sueños: La Historia de la Trilogía de Star Wars, cuando se abrió la pierna izquierda del disfraz y atravesó el plástico en su pie perforándole la piel. La lesión era menor y no afectaría su actuación, pero no es necesario decir que sumado también al calor abrasador, fue bastante desagradable.

Las mejoras al disfraz en El Regreso del Jedi, que ya para entonces se construía con elementos más livianos, no resolvió otro asunto persistente que tenía que enfrentar Daniels al actuar. De acuerdo con una entrevista que concedió en 1983 a la revista People, intentar moverse en el traje se sentía como “una mezcla entre una persona lisiada y un bebé”, una queja comprensible para alguien diestro en la pantomima en la que es esencial la fluidez del movimiento. A pesar de todo, ver la cara de tu personaje en las cajas de cereal de todo el país era una agradable luz al final del túnel, que de otra manera sería sumamente largo.

Jabba the Hut

2. Tres hombres y un Hutt

¿Quién hubiera pensado que operar a uno de los gángsteres más hedonistas y perezosos requeriría tanto trabajo? Diseñado por Phil Tippett, supervisor de efectos especiales en Industrial Light & Magic, y construido bajo la supervisión de Stuart Freeborn, encargado del departamento de maquillaje, Jabba el Hutt fue una tarea enorme equivalente a la escala y complejidad de cualquier creación de Jim Henson en esa época. En el documental, Vida dentro de Jabba el Hutt realizado por Jamie Benning, productor de cine, el titiritero Toby Philpott habló sobre la cantidad de esfuerzo físico e ingenio que se necesitó para manipular a Jabba. A su lado, apretujado en el cráneo de Hutt, estaba Dave Barclay, responsable de operar el brazo derecho y la boca de Jabba, así como el trabajo de voz para sincronizar los labios. Philpott manejaba el brazo izquierdo, movía la lengua llena de babas y pivoteaba la cabeza.

En la cola, utilizando una palanca de control y un sistema de pedales, se encontraba Mike Edmonds, quien con su baja estatura era ideal para poder pasar desapercibido. Los tres mantenían una sincronización perfecta gracias a los monitores individuales que mostraban sus acciones. A pesar de ello, dijo Philpott, lo hacían prácticamente a ciegas, haciendo un gran esfuerzo para mantenerse coordinados y no golpear por accidente a ningún actor o miembro del equipo.

AT-AT assault on Hoth

3. Detener el mareo
Antes de que se empezaran a conocer las imágenes generadas por computadora (CGI), la fotografía con movimiento congelado (Stop Motion) era el método de efectos visuales antiguo desarrollado inicialmente por el productor europeo de cine, Vladislav Starevich, y luego en los Estados Unidos por Willis O’Brien y años después por su pupilo Ray Harryhausen. Estos visionarios inspiraron a Tippett a desarrollar y emplear una nueva técnica llamada “Go Motion” (la modernización de un proceso creado por Starevich) para los modelos miniatura usados en El Imperio Contraataca. Al agregar en cada cuadro la acción de difuminar el movimiento, se suavizaba la secuencia de animación y se evitaba la rigidez inherente en los efectos con movimiento congelado. Esto creaba una dimensión de realismo supuesto en los Tauntauns y los AT-AT, pero la cantidad de trabajo que requería lograr la magia era meticulosa y tardada.

Los animadores pasaban una hora o más captando más de 20 cuadros que juntos componían un segundo de metraje. Se movía con el mayor cuidado a las miniaturas menos de una pulgada ya que el más mínimo error en el cálculo podía arruinar el ciclo del flujo del movimiento y sería necesario volver a tomar las fotografías. Los AT-AT, con sus diversos mecanismos y armamento, sin duda necesitaban mucha más precisión para manejarlos que el Tauntaun. Para poder facilitar este proceso, se construyó un escenario especial con ventanillas para permitir al equipo de animación poder moverse entre las tomas y trabajar con los modelos.

Elephant as Banta

 4. Trajes de Bantha para los elefantes

Sin duda las audiencias se preguntaron si Lucas había contratado a un equipo de genetistas al ver los borregos híbridos cimarrones medio mamut lanudos conocidos como Bantha. Sin embargo, al igual que todos los efectos especiales de Star Wars, el secreto detrás de la existencia de la criatura fue menos abominación científica y más sorprendentemente simple. Se llevó a Mardji, un elefante asiático de 25 años de edad, desde su hogar en Marine World Africa USA de California (actualmente llamado Six Flags Discovery Kingdom) hasta Death Valley para las escenas con el Bandido Tusken, vestido con un disfraz peludo de Bantha. A diferencia de sus coestrellas humanas que sudaban con una sonrisa en las tomas, Mardji NO estaba de acuerdo con eso. El equipo tenía suficientes problemas para tratar de evitar que se quitara el disfraz, probablemente extendiendo su paciencia hasta el límite (y haciendo estragos con el programa de producción). Eventualmente Mardji logró aguantar el traje de Bantha, aunque sus excentricidades de diva sin duda dejaron un sabor amargo en muchas bocas.

Ewok actors

5. Ewoks de sangre caliente

Aquí ya es evidente que el vestuario de Star Wars era incómodo tanto para hombres como para animales, y para los extras que representaron a los Ewoks en El Regreso del Jedi, ser parte de una saga cinematográfica casi no llega a ser suficiente para tener que usar los agobiantes trajes de pieles. En la misma entrevista de la revista People en 1983, la actriz y acróbata de escenas peligrosas Debbie Carrington, a quienes muchos recordarán como Thumbelina en Total Recall, comparó los disfraces con saunas, que hacían necesario que el equipo estuviera repartiendo botellas de Gatorade constantemente. Porque un Ewok deshidratado es un Ewok descontento.

Steven Romano es un escritor, entusiasta de la cultura geek y, sobre todo, fan desde hace mucho tiempo de la galaxia muy, muy lejana. Speeder terrestre, no un Bantha, para su blog y Twitter en @Steven_Romano.

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