Entrevista: Simon Kinberg, Productor Ejecutivo de Star Wars Rebels – Parte 2

En la segunda parte de la entrevista que StarWars.com le realizó a Simon Kinberg, productor ejecutivo de “Star Wars Rebels“, nos sumergimos de lleno en el estreno de una hora del programa, “La Chispa de la Rebelión”. Kinberg, que escribió el emblemático episodio, analiza lo que aprendió de su compañero Dave Filoni, el mensaje positivo de la serie y cómo es quitarse una comezón de gravedad cero.

StarWars.com: Quisiera analizar el episodio en detalle. Lo primero que me impactó fue la escena inicial, con el destructor estelar volando sobre Ezra. Me pareció una gran referencia visual al inicio de “Una Nueva Esperanza“, pero es mucho más personal y muestra que el Imperio ha llegado a este planeta y que se instalará una tiranía. ¿Cómo se les ocurrió esa escena?

Simon Kinberg: Bueno, esa es una interpretación correcta. En verdad es una referencia, un tributo a “Una Nueva Esperanza“, pero también es un intento de dar más carácter a esa imagen y de crear una especie de intimidad que acompañe a la naturaleza épica de la toma. Pero según recuerdo, no es una toma que se me haya ocurrido a mí solo. Creo que cuando la escribí en mi copia del guion original había dos cosas separadas. Había una toma de un niño, Ezra, solo en el balcón de la torre de comunicaciones abandonada donde vive y mirando hacia la ciudad. Y luego están los destructores encima de Lothal [la ciudad capital] para indicarle a la audiencia A) el período de tiempo en que se encuentra el mundo de Star Wars y B) que, como bien dices, es un mundo oprimido y una época de tiranía. Creo que fue [el productor ejecutivo] Dave Filoni, como suele hacerlo, quien tomó ideas dispersas o poco formadas y encontró una forma de dramatizarlas visualmente. Es la primera vez que trabajo en animación; es la primera vez que trabajo en TV de hecho. He tenido que aprender mucho en poco tiempo sobre la forma de contar historias, porque es muy diferente a contar historias de acción de dos horas. Una de las cosas que aprendí de Dave es cómo contar la mayor cantidad de historias en la menor cantidad de tomas posibles y cómo contar las cosas de forma más visualmente que en el cine. Ese es un ejemplo de cómo Dave combinó varias tomas y creo algo nuevo, Si hubieran estado separadas la información hubiese sido la misma. Pero la idea de combinarlas, no atiende solo a la información o a la eficacia narrativa, sino que tiene que ver con una sensación. Pienso que evoca lo que el niño siente en ese momento, porque también muestra la pequeñez del niño contrapuesta a la enormidad del Imperio. Entiendes que el niño es muy pequeño, parado en la torre, solo, como un puntito en un paisaje gigantesco y luego aparece una cosa gigante por encima de él. La idea es “¿Cómo podrá ese pequeño niño, por su cuenta, lograr que un día esas enormes naves puedan ser destruidas?”

StarWars.com: Además entiendes su actitud de “¿Por qué habría que contraatacar? Es imposible.”

Simon Kinberg: Claro, totalmente. Una de las cosas que intentamos hacer en el programa, y no de forma torpe, fue tratar de ser relevantes. George [Lucas] logró que [Star Wars] fuera muy relevante para la política y la realidad del momento. Es una galaxia muy, muy lejana, pero a su modo, se parece a la nuestra.

Una de las cosas que esperamos que la gente se lleve del programa, en especial la próxima generación, es que se puede marcar una diferencia. Si realmente crees en ti mismo y confías en quienes te rodean y cuestionas las cosas, puedes marcar diferencias. Parte de lo divertido del programa es que sabes que son los rebeldes quienes van a ganar. Lo relaciono con los cinco granjeros sentados en una casa que hablan por primera vez sobre la Revolución Estadounidense. ¿Cómo pudo un pequeño grupo de granjeros dominar el imperio más grande del mundo que estaba del otro lado del océano? ¿Cómo podemos recuperar el poder? Hubiera parecido casi ciencia ficción imaginar que podían, pero aun así fueron sus ideas, su sacrificio y su confianza en los demás lo que les permitió hacerlo. Pero sí, debes sentir esa sensación de “Soy una pequeña partícula del universo hasta que la gente me deje de tratar así.”

Ezra watches a Star Destroyer in Star Wars Rebels

StarWars.com: Desde allí vemos qué impacto ha tenido el Imperio sobre la vida de la gente. Abusan de los vendedores, arrestan a la gente por traición. Me pregunto si eso está basado en las investigaciones que George Lucas hizo en el pasado y cómo se les ocurrió la forma en que se desarrolla la vida en el imperio.

Simon Kinberg: La realidad de la vida en el Imperio es algo que debatimos mucho, analizamos la forma en que, en esos primeros minutos, dramatizaríamos lo que significaba ser un ciudadano de un imperio oprimido. George no estuvo involucrado, pero sí, todos tuvimos en cuenta sus investigaciones y creaciones. En especial porque Dave Filoni pasó muchos años con George en “La Guerra de los Clones” y Pablo Hidalgo estuvo mucho tiempo con George también, y sabe todo sobre la forma en que George ve hasta el más mínimo detalle del universo de Star Wars. Toda esa información estuvo presente. ¿Qué pueden vender en el mercado, literalmente? ¿Cuántos soldados de asalto habría por ciudadano? Cosas así. Hay un nivel de meticulosidad, creo que es porque el mundo es más expansivo que cualquier otro mundo ficticio, que no he visto nunca antes. Todo está pensado hasta el más mínimo detalle: la armadura, las armas, la comida, el dinero… todo.

StarWars.com: Luego vemos la secuencia de acción inicial, en la cual la tripulación del Fantasma roba un cargamento del Imperio, Ezra se involucra y hay una gran persecución. Se siente muy al estilo de Star Wars, pero también al estilo de George Lucas, porque es una escena en la cual no comprendes del todo qué sucede, pero debes seguir mirando. No sabes quiénes son los personajes, pero sabes que lo descubrirás a través de la acción.

Simon Kinberg: Amo esa secuencia. La energía, la narrativa, el tono de esa secuencia son, o al menos intentan ser, George Lucas puro. Es lo que hizo en el Arca Perdida, es lo que hizo en las películas de Star Wars. Es la sensación de que estás en un mundo completamente armado y de que te sumas a estas personas durante una secuencia de acción. Te mantiene en posición hacia adelante porque físicamente, la acción se siente delante de ti en lugar de ser tú quien está delante de ella. Y emocionalmente, psicológicamente, tratas de comprender a estas personas y ves cómo se expresan cuando están en acción.

Algo que creo que muchas historias de acción o aventuras hacen es colocar acción o aventura y frenar para las escenas de los personajes. Luego muestran acción, luego frenan para las escenas de los personajes. Tienen un ritmo continuo de detener e iniciar. No está mal, pero no se siente como un todo y creo que el mundo no se siente del todo real porque pareciera que el mundo hace una pausa para el personaje. En lugar de funcionar como el mundo real funciona, que es de donde uno aprende y expresa su personalidad.

StarWars.com: No dejas de ser tú mismo porque haces algo orientado a la acción.

Simon Kinberg: Si, exacto. Exacto. Creo que pocas personas han entendido eso y han expresado eso tan bien como George Lucas. Quizás nadie. Por eso quisimos hacer específicamente eso en esa secuencia. Conoces un poco a las personas y luego las conoces cada vez más a medida que la historia se desarrolla. La acción tiene la responsabilidad de no ser solo diversión, como en los videojuegos. Tiene que ser más que solo emocionante desde lo físico. Debe contar más. Pasamos mucho tiempo analizando y trabajando sobre esa secuencia. Fue un trabajo en equipo, entre Dave Filoni, los artistas del programa, [el productor ejecutivo] Greg Weisman y yo. Todos invertimos mucha energía y pensamos todas las secuencias de acción, pero esa [en particular], porque es la escena donde uno conoce a los personajes principales.

StarWars.com: Desde ese momento el episodio captura la sensación de Star Wars. La influencia de Ralph McQuarrie sobre los efectos visuales es genial, pero si solo fuera eso sería superficial. Para lograr que algo se sienta como Star Wars hay mucho más por hacer que atender al aspecto. Como escritor, e incluso como productor ejecutivo, ¿cómo puedes lograr que el programa se sienta como Star Wars?

Simon Kinberg: Estoy muy consciente de eso como escritor y como productor ejecutivo. Y es cierto, no es solo tener sables de luz y soldados de asalto y destructores estelares y arte conocido lo que le da la sensación de Star Wars. Eso haría que se vea como Star Wars, pero no que se sienta como Star Wars. Creo que lo que hace que se sienta como Star Wars es una especie de tono que tienen los personajes y los diálogos que creo George. Es decir, es un tono único. Porque por un lado es muy entretenida y chistosa, tiene mucha comedia, pero también tiene algunas apuestas realistas y aterradoras. Y puede tratar temas filosóficos más oscuros como el bien y el mal. Creo que la única respuesta a eso es que este es un programa escrito, producido y hecho por gente que ama Star Wars y que tiene una fluidez en el lenguaje de Star Wars que es muy necesaria. No puedes contar una historia y traducirla en tu cabeza al mundo de Star Wars. Debes sumergirte en ese mundo, en esas voces, en ese tono, en esa actitud y en la vibra de las películas para poder crear escenas nuevas que bien podrían haber estado en las películas anteriores.

StarWars.com: ¿Hubo algo en “La Chispa de la Rebelión” que te trajera problemas y que luego hayas podido cerrar satisfactoriamente?

Simon Kinberg: Creo que la tendencia de los programas animados que tienen personajes más jóvenes que los de las películas originales es hacer que el conflicto, por ejemplo entre Ezra y Sabin o entre Ezra y Zeb, sea un poco más joven o más juvenil en cierto modo. Creo que eso fue lo que más trabajo me llevó y lo que más revisé. Hacer que se sintieran como personajes jóvenes, pero con la madurez necesaria para que fuera bromista y no polémica. Que se sienta como si tuviera la sofisticación, la sutileza de los personajes que crecimos admirando y que la comedia surge del personaje y no de la situación. Para mí ese es el peligro. Es decir, se pueden tomar dos direcciones. Puede ser demasiado seria y fría, o demasiado boba y amplia. El peligro para mí fue que las cosas se volvían muy amplias y yo las volvía hacia atrás. Greg Weisman, Dave Filoni, Kiri Hart, todo el equipo del programa y yo, estamos muy conscientes de asegurarnos en mantener ese equilibrio.

StarWars.com: Luego Ezra se encuentra a bordo del Fantasma y se da cuenta de que está en el espacio por primera vez. A pesar de haber tenido Star Wars durante más de 30 años y de haber visto personas en el espacio miles de veces, esa escena y ese momento producen un impacto. Porque por un segundo tienes la sensación de estar en el espacio por primera vez. Realmente puedes ver eso a través del personaje.

Simon Kinberg: Claro, esa fue la intención. Para todo el mundo, creo, la experiencia de Star Wars (cuando vi las películas de pequeño, y lo he visto con mis pequeños cuando vieron la película por primera vez) es que dondequiera que estés, sea que vivas en una granja o en una gran ciudad, no puedes evitar sentirte transportado fuera del mundo a un lugar fantástico. A una galaxia muy, muy lejana. Tratar de capturar la mayor cantidad de esa emoción, aventura y asombro pleno es una gran parte de las películas originales y esperamos que también de Rebels.

StarWars.com: Más adelante está la persecución en un lugar sin gravedad. En Star Wars siempre esperas ver algo nuevo y este episodio sí que nos dio una especie de acción novedosa con esa escena. ¿Dónde se originó esa idea?

Simon Kinberg: Para ser honesto, durante mucho tiempo quise hacer una persecución o una pelea sin gravedad en las películas. [Se ríe] Es muy difícil que la gravedad cero se vea bien en las películas. Lo hicieron muy bien en Apolo 13, pero usaron vuelos reales cuando lograron la gravedad cero en la realidad. Es difícil hacer eso en una secuencia entera. Por eso siempre fue desafiante en el mundo de la acción real.

StarWars.com: Y los personajes animados no se enferman mal del estómago.

Simon Kinberg: [Se ríe] No, no sucede y la gravedad no hace de las suyas hasta que asientas los pies sobre la tierra. Fue algo que siempre me pareció genial y creo que todos contribuimos en algo para esa secuencia. Es algo que nunca se ha visto en imágenes reales antes y esa es una de las mejores cosas de la animación. Es complejo de crear, pero las leyes de la física no se aplican de la misma forma.

StarWars.com: ¿Crees que ese aspecto de la animación es liberador? Poder decir: “Ahora puedo hacer esto. Hagámoslo.”

Simon Kinberg: Un poco, pero siempre que escribo o leo episodios de Rebels, no los imagino como personajes animados. Los imagino como personajes reales, de carne y hueso. Por eso, mientras creamos las secuencias de acción, estoy consciente de la naturaleza expansiva de la animación. Pero no creo que haga cosas diferentes de las que haría si fueran Jedi reales, que tienen sus propias reglas. Pero en mi mente son todos personajes reales.

StarWars.com: Sí. No estaría bien romper con la credibilidad de algo haciéndolo demasiado diferente.

Simon Kinberg: No, claro [que no], creo que eso es parte de lo que la gente dice que siente como parte la trilogía original. La acción, si bien es gigantesca, se siente como si fuera parte de las leyes de la física general.

Star Wars Rebels' "Spark of Rebellion" zero G chase

StarWars.com: n cuanto al peligro en el programa, hubo un momento que me dio bastante miedo: cuando Zeb deja atrás a Ezra y el agente Kallus básicamente le hace una llave.

Simon Kinberg: Como dije, parte de lo que hacía que las películas te transportaran es que no escatimaban en golpes. No hablaban a los niños directamente. Daban por sentado que los niños podían soportar cierto riesgo y peligro siempre y cuando la película dejara en claro quién era bueno y quién era malo. Es ahí que, como niño, uno siente, digamos “Ok, bien, entiendo que estos son los buenos y estos son los malos, apoyo a los personajes que la película quiere que apoye.” Para nosotros el programa, en especial al ser animado, podía mostrar cierta cantidad de riesgo, de peligro, de apuestas reales para que el desafío de que cinco personas derrotaran un Imperio con una pequeña nave de lata se sintiera real.

También sientes el sacrificio y el riesgo que los personajes están dispuestos a realizar. Creo que esa es la parte crítica en términos del riesgo, extrañamente. Tiene menos que ver con la adrenalina de la acción, si bien eso también es importante. Pero tiene más que ver con una sensación de que los personajes arriesgan su vida. Creo que tienes que creer que cada semana hay un riesgo de vida o muerte. A veces los personajes hacen cosas que haría la gente real y que son cuestionables para su moral cuando intentan sobrevivir. Queríamos dramatizar esa idea desde el primer capítulo, para demostrar que no son superhéroes. Son gente real, o digamos individuos, porque no son del todo humanos, sino individuos que piensan y sienten y actúan de la forma en que todos lo hacemos.

StarWars.com: Cerca del final hay una escena clave donde Kanan enciende su sable de luz por primera vez y se revela como Jedi al Imperio. Si bien hemos visto muchos Jedi antes, ese momento fue muy fuerte. ¿Cómo se aseguran de lograr generar esa reacción emocional?

Simon Kinberg: Una de las cosas de la era anterior a “Una Nueva Esperanza” que me parece interesante es que ser Jedi era un peligro. Ser Jedi públicamente era una sentencia de muerte. Eso es algo que nos tomamos muy en serio y queríamos que la audiencia, que puede no estar familiarizada con la Orden 66 y las reglas del mundo, entendiera que ser Jedi es realmente peligroso. Queríamos que entendieran eso desde el primer episodio y sacar un sable de luz no es casual. Te expones a ser perseguido y cazado si te marcan como Jedi. Eso fue algo que queríamos mostrar en el capítulo y el momento de Kanan tenía que cumplir esa función. Necesitaba sentirse como si no hubiera otra opción más que sacar el sable de luz. Creo que la contracara es que es la primera vez que Ezra ve a un Jedi o a un sable de luz en acción. Y queríamos que Ezra, y en lo posible la audiencia que, repito, puede no estar familiarizada con lo que implica ser Jedi [en ese momento], sintiera ese asombro.

StarWars.com: Kanan obviamente encendió el sable de luz debido a la situación en la que se encontraban, pero ¿también lo hace para demostrarle a Ezra cómo es ser Jedi y la responsabilidad que conlleva?

Simon Kinberg: No lo sé… es una pregunta interesante. Es decir, yo escribí la escena. No sé si eso es algo de lo que estaba consciente. Para mí, era la única salida para Kanan en ese momento y había dos consecuencias que él comprendía. Una de las consecuencias era que él se exponía a sí mismo como Jedi a las personas a las que no quisiera estar expuesto y la otra es que él se expone a sí mismo ante Ezra. Pero nunca lo pensé como una lección para Ezra más que saber que desde ese momento nada volvería a ser igual con ese niño. Es posible que Kanan y tú sean más inteligentes que yo, por eso tal vez esa fue una parte inconsciente de lo que él pretendía

StarWars.com: Bueno, me quedaré con eso, que soy inteligente como él.

Simon Kinberg: Sí, tú y Kanan son Jedi, por lo que te encuentras en un lugar diferente al mío.

Kanan with lightsaber in Star Wars Rebels

¡Vuelve a visitarnos para ver el final de la entrevista de StarWars.com con Simon Kinberg!

Dan Brooks es el principal escritor de contenido de Lucasfilm y pasa sus días escribiendo cosas para y acerca de StarWars.com. Le encanta Star Wars, ELO, los Rangers, los Jets y los Yankees de Nueva York. Síguelo en Twitter @dan_brooks donde despotrica acerca de todas estas cosas.

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