UBICACIONES
  • Tatooine,
  • Palacio de Jabba el hutt,
  • Puerto espacial Mos Eisley,
GÉNERO
  • Masculino,
DIMENSIONES
  • Length: 3.9m ,
especie
  • Hutt,
  • B'omarr Monk,
VEHÍCULOS
  • Crucero velero de Jabba,

HISTORIA //

LA CAÍDA DE LA REPÚBLICA


Como Tatooine estaba controlada por los clanes de Hutt, Jabba se disponía para dar comienzo a la clásica Carrera de pods del Día de Boonta Eve. La Arena aplaudió su entrada, aunque la emocionante carrera no resultó lo suficientemente entretenida para mantener a Jabba despierto.


Los Hutt se habían mantenido neutrales durante la Guerra de los Clones y esto no era aceptable para el Conde Dooku. El Lord Sith ideó un plan para atraer a Jabba a su lado: secuestró a Rotta, el pequeño hijo del gánster y culpó a los Jedi por el delito. Anakin Skywalker y su nueva Padawan, Ahsoka Tano, frustraron el plan de Dooku y entregaron al niño de vuelta al resbaladizo señor del crimen. La República había ganado el favor de Jabba, por el momento.


Jabba también formó parte en el Gran Consejo Hutt, un órgano del gobierno en el cual se solucionaban problemas y disputas entre los clanes Hutt en toda la galaxia. Durante la Guerra de los Clones, tanto él como el Consejo tomaron decisiones que afectaron no solo a sus intereses comerciales, sino que también a la República. En una oportunidad, Jabba contrató a Cad Bane para liberar a Ziro, su tío, de una prisión de la República; Ziro estaba en posesión de un diario que documentaba las actividades criminales de las familias Hutt, y Jabba no quería que cayera en manos de la República. Bane tuvo éxito, pero Ziro logró escapar de su alcance. Al final, sin embargo, no importaba, ya que Jabba tenía un plan de respaldo. Contrató a Sy Snootles, ex amante de Ziro, para asesinar a su resbaladizo tío. Los secretos de la familia estaban seguros una vez más.



LA GUERRA CIVIL GALÁCTICA


Jabba enfrentó a Han Solo en la Central de acoplamiento 94 del puerto espacial de Mos Eisley, fuertemente armado para que el contrabandista pagara sus deudas. El señor del crimen había ofrecido una recompensa por Han, ya que su paciencia se estaba agotando. A pesar de que Han había eliminado a Greedo, uno de los secuaces de Jabba, la babosa gigante le dio más tiempo para pagar pero... por un 15 por ciento extra.


Boba Fett lo había rastreado con éxito y capturó a Han Solo, entregando al Rebelde congelado en un bloque de carbonita a Jabba el Hutt en Tatooine. Jabba colgó a Han en una pared en su palacio, llamándolo su "decoración favorita". Pero los amigos del ex contrabandista pronto aparecerían para organizar una misión de rescate. 


Comenzó con R2-D2 y C-3PO llegando con un mensaje de Luke Skywalker, pidiendo negociar por la vida de Han y ofreciendo a los androides como un regalo. Jabba dijo que no habría ninguna negociación, pero quedándose con los droides de todos modos. Pronto, un cazador de recompensas llamado Boushh apareció, con un cautivo Chewbacca a cuestas, en busca de cobrar por capturar al Wookiee. El señor del crimen ofreció 35,000 créditos y todo parecía estar bien. Más tarde esa noche, sin embargo, Boushh sigilosamente descongeló a Han; ya que resultó que el infiltrado enmascarado era la princesa Leia, el amor del Rebelde capturado. Su reencuentro fue interrumpido, sin embargo, por la risa siniestra de Jabba. Sabía que era Leia todo el tiempo y se la llevó cautiva, también. Por último, una figura vestida con capa ingresó al palacio de Jabba: Luke nuevamente ofreció a Jabba la oportunidad de negociar o sufrir las consecuencias. El gánster se echó a reír y envió a Luke a la guarida subterránea oculta de su enorme Rancor, una aterradora criatura que era mantenida solo para darse un festín con los enemigos de Jabba. Luke, Un poderoso Jedi, derrotó al Rancor ante la conmoción de todos los que observaban.


En su ira, Jabba llevó a la pequeña banda de Rebeldes al desierto, donde tenía previsto darle de comer a Sarlacc, una criatura que vivía en la arena y que los comería y digeriría por más de mil años. Este sería el error final del señor del crimen. R2-D2 había escondido el sable de luz de Luke en uno de sus numerosos compartimentos, lanzándolo al Jedi. En una ráfaga de ataques, Luke diezmó a los secuaces de Jabba. Durante el caos que siguió, Leia lanzó sus cadenas alrededor del cuello de Jabba, ahogándolo hasta que dejó escapar un último suspiro.


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