AFILIACIONES
UBICACIONES
  • Serenno,
GÉNERO
  • Masculino,
DIMENSIONES
  • Estatura: 1.93m ,
VEHÍCULOS
  • Velero solar geonosiano,
  • Count Dooku's Speeder,
HERRAMIENTA
  • The Box,

HISTORIA //

LA CAÍDA DE LA REPÚBLICA


Durante la primera década del gobierno del canciller supremo Palpatine, el conde Dooku emerge como la cara del movimiento separatista y alinea sistemas a su causa, aunque algunos planetas, como el estratégico planeta comercial de Eriadu, se resisten a sus ruegos. En Geonosis, conspira con otros líderes para construir un masivo ejército de droides que derroquen la República. Sin embargo, se sorprende de descubrir que Obi-Wan Kenobi se ha abierto paso hasta el sistema mientras estaba en una misión. Una vez que el Jedi es capturado, Dooku asegura que está feliz de verlo (como ex Maestro de Qui-Gon Jinn, Dooku solo ha escuchado cosas buenas de Obi-Wan) y le pide ayuda. El motivo por el cual Dooku se unió a los Separatistas, señala, fue que se enteró de una terrible verdad: un Lord Sith llamado Darth Sidious controla el Senado. Con Obi-Wan a su lado, pueden destruir al Sith. "Jamás me le uniré, Dooku", le dice el Jedi. Dooku deja fríamente a Obi-Wan en su celda.

Más tarde, Dooku y los geonosianos planean ejecutar a Obi-Wan, así como a Anakin Skywalker y Padmé Amidala, en su masiva arena. Sin embargo, los tres logran evitar a las bestias que sueltan en su contra, lo cual da a los Jedi y a su nuevo ejército de clones tiempo para preparar un ataque. Esto marca el inicio de las Guerras de los Clones, con ambos lados sufriendo cuantiosas pérdidas.

En su intento por escapar, Dooku conduce un speeder a un hangar cercano pero lo siguen Obi-Wan y Anakin. El líder separatista enciende un sable de luz de hoja roja (prueba de que en realidad se ha vuelto Sith) y golpea a Anakin con un potente rayo de Fuerza. Arrogante y ansioso por combatir, se mofa de ambos, finalmente hiriendo a Obi-Wan y cortando el brazo derecho de Anakin. Listo para acabar con el Jedi, Dooku se detiene cuando escucha pasos familiares: Yoda ha llegado. El Sith declara ser más poderoso que cualquier Jedi, pero Yoda absorbe fácilmente su ataque de rayos de Fuerza. "Mucho que aprender todavía tienes", le dice. Con eso, los dos se enfrentan en un furioso duelo de sable de luz, que termina con Dooku en una apresurada salida. "Esto es solo el principio", advierte. El ex Jedi huye del sistema y aterriza en una vivienda sin marca en Coruscant, donde lo recibe el malvado Darth Sidious. "Le tengo buenas noticias, milord", dice. "La guerra ha comenzado".


Dooku permanece como la cara del ejército separatista y lleva la guerra a los planetas de toda la galaxia. También busca socavar la República con un programa de propaganda política que se envía mediante la red de información conocida como HoloNet, esfuerzo al que se oponen los oficiales de la República como Wilhuff Tarkin. En varias ocasiones durante las Guerras de los Clones, se bate a duelo contra Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi, y continuamente lleva a cabo la voluntad de Darth Sidious. Durante este tiempo, Dooku toma una aprendiz llamada Asajj Ventress. La entrena en las artes del lado oscuro y la usa como asesina; cuando Sidious considera que su valor se ha agotado, Dooku la abandona. Pero Ventress quiere la revancha. Al conspirar con Mother Talzin, envían a Savage Opress para que sea el nuevo aprendiz de Dooku; sin embargo, el verdadero plan es que Ventress y Opress maten a Dooku. Pero esto no sucede, ya que el Lord Sith es demasiado fuere con el lado oscuro y sobrevive al ataque.

Aunque Dooku es el líder del movimiento separatista, más tarde se revela que su involucramiento en los orígenes de las Guerras de los Clones va mucho más allá. Con nuevas pruebas sobre la muerte de Sifo-Dyas (el Jedi que supuestamente ordenó la creación del ejército de clones), Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker visitan el Sindicato pyke en Oba Diah. Se enteran de que los pykes fueron contratados por un hombre llamado Tyranus para matar al Jedi, pero que la familia del crimen ha mantenido vivo en secreto a su compañero, Silman. Obi-Wan y Anakin comienzan a hablar con los cautivos, pero alguien lo estrangula a distancia: el conde Dooku ha llegado, enviado por Darth Sidious para explicar todo lo que no se comprende sobre la muerte de Sifo-Dyas. Lom, el líder de los pykes, llama a Dooku por el nombre Sith y revela a los Jedi la perturbadora verdad detrás del misterio del ejército de clones. Dooku, o Darth Tyranus, escapa y los Jedi no tienen más alternativa que seguir jugando el juego del Sith.


En una maniobra atrevida, el general Grievous y el conde Dooku secuestran al canciller supremo Palpatine de Coruscant. En la resultante Batalla de Coruscant, el ejército de clones de la República y las fuerzas militares separatistas se enfrentan en la estratósfera del planeta ciudad. Durante la acalorada batalla, Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi pilotean sus cazas estelares Jedi hasta la nave insignia de Grievous, con la esperanza de rescatar al Canciller. Al abordar el masivo crucero, se abren paso a la torre de la nave y encuentran a Palpatine atado a una silla. Aparece Dooku, quien ataca a los dos Jedi al mismo tiempo. Primero derrota a Obi-Wan, estrangulándolo a distancia y casi aplastando al Maestro Jedi con un pesado riel. Un furioso Anakin continúa la pelea, desatando una fuerza que Dooku no ha anticipado. El joven Jedi corta las manos del Lord Sith, se apodera del sable de luz de Dooku y el líder separatista cae de rodillas. Mientras Anakin debate qué hacer, Palpatine lo anima a destruir a Dooku. "Mátalo ahora", ordena Palpatine. Dooku mira al Canciller incrédulo, luego a Anakin. Su expresión traiciona un nuevo entendimiento de lo que ha pasado, pero es un momento fugaz; Anakin decapita a Dooku con un rápido movimiento.

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